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¿Qué hacer ante Quemaduras por Calor?

Las quemaduras por calor son lesiones que se producen por alteraciones térmicas de la piel y las mucosas. Su gravedad oscila desde un simple enrojecimiento hasta al destrucción de tejidos. En el caso de buscar otro tipo de daños, le recomendamos ver qué hacer ante quemaduras eléctricas o químicas.

¿Qué no debemos hacer ante una quemadura?

En ningún caso debemos realizar alguna de las siguientes cuestiones:

  • No romper las ampollas, a fin de evitar más pérdida de líquidos corporales y disminuir el riesgo de infección.
  • No colocar grasa, manteca, mayonesa, pasta de dientes, pomadas ni aceites en las heridas.
  • No ofrecer bebidas ni alimentos si el herido tiene quemaduras graves.
  • No enfriar de manera generalizada la superficie corporal de la persona afectada, ya que esto puede ocasionarle hipotermia.

¿Qué sí debemos hacer ante una quemadura?

Indicaciones generales para todas las quemaduras:

  • Utilizar guantes descartables para evitar infecciones.
  • Identificar de manera rápida el agente causante de las quemaduras y separarlo del accidentado.
  • Evaluar la gravedad de las quemaduras.
  • Avisar al servicio de emergencias médicas.
  • Si fuera necesario, trasladar al accidentado a un centro médico.

Quemaduras por inhalación de aire caliente

Cuando las quemaduras se producen por inhalación de aire caliente o humo:

  • Mantener permeable la vía aérea
  • Verificar si el accidentado puede respirar correctamente o tiene dificultades para hacerlo.
  • Si fuera preciso, inicial las maniobras de soporte vital básico, reanimación cardiopulmonar.
  • Toda quemadura en la cara debe ser revisada inmediatamente por un médico.

Quemaduras por exposición a radiación

Cuando las quemaduras se producen por exposición a la radiación:

  • En las quemaduras leves por exposición al sol u otra forma de calor radiante, conviene primero hidratar con abundante agua al accidentado.
  • Aplicar compresas frías en el área de la quemadura.
  • Asegurarse de que la persona aligere su vestimenta y repose, para mayor confort.
  • Cualquier medicamento que deba suministrarse, debe hacerse bajo prescripción médica. El mal uso de los medicamentos puede enmascarar otros problemas.

Quemaduras por fuego directo

quemaduras por calor fuego

Cuando las quemaduras se producen por fuego directo tendremos que:

  • Impedir que el quemado corra. Apagar las llamas enrollando a la persona en una manta o haciéndolo rodar por el suelo.
  • Quitarle la ropa a la persona accidentada, excepto aquella que este muy adherida a la piel. Retirar los objetos que puedan comprimir las extremidades (pulseras, relojes, anillos).
  • Enfriar la zona quemada con agua natural que fluya de forma suave o mediante la aplicación de trapos empapados en agua.
  • En las quemaduras que afecten los dedos de las manos y los pies, colocar gasas húmedas entre los dedos para separarlos y evitar que se adhieran las zonas quemadas.
  • Mantener la temperatura corporal del quemado cubriéndolo con una manta o similar.

Quemaduras por contacto con líquidos y sólidos calientes

Cuando las quemaduras se producen por contacto con sólidos o líquidos calientes se deberá:

  • Quitarle la ropa a la persona accidentada, excepto aquella que esté muy adherida a la piel. Retirar los objetos que puedan comprimir las extremidades (pulseras, relojes, anillos).
  • Enfriar la zona quemada con agua natural que fluya de forma suave, o mediante la aplicación de trapos empapados en agua.
  • Si se formaron ampollas, no romperlas ni punzarlas. Hay que intentar mantener la capa epidérmica para evitar más pérdida de líquidos corporales y disminuir el riesgo de infección.
  • Proteger las quemaduras con gasas estériles o apósitos de tela limpios.


Una vez que se ha producido una quemadura, es muy importante determinar su gravedad para saber cómo proceder.  Ésta dependerá de varios factores, entre ellos, la profundidad, el agente causal, la extensión y la localización de la quemadura.

Si se considera el grado de profundidad de la lesión de la piel, las quemaduras se clasifican en tres tipos:

Quemaduras de Tipo A (Primer grado)

Afectan solamente la epidermis (capa externa de la piel). Pueden presentarse como enrojecimiento de la piel denominado eritema. Son dolorosas y con sensación de prurito (picazón). No afectan la capacidad regenerativa de la epidermis. Las más típicas son las quemaduras por exposición solar.

También dentro de este mismo tipo, pueden comprometer la membrana basal (capa de sostén que se encuentra en la base de los tejidos epiteliales), sin llegar a afectar la dermis (capa intermedia de la piel). Hay formación de ampollas (flictenas) y son muy dolorosas. Curan sin secuelas en dos semanas. Las más frecuentes son las quemaduras por contacto con líquidos calientes (escaldaduras).

Quemaduras de Tipo AB (Segundo grado)

Son quemaduras intermedias que comprometen la dermis. Hay formación de ampollas.

Son poco dolorosas, ya que las terminaciones nerviosas están destruidas. Pueden requerir o no autoinjerto de piel para su curación. Un ejemplo son las quemaduras por llama directa o por explosiones.

Quemaduras de Tipo AB profunda (Tercer grado)

Se lesionan todas las capas de la piel hasta la hipodermis (capa inferior de la piel).

Pueden estar afectados músculos, vasos y huesos. Solamente se puede reparar mediante el autoinjerto de piel. Un ejemplo son las quemaduras eléctricas.

Agentes causales de las quemaduras

Las quemaduras se clasifican en cuatro categorías principales: por calor, eléctricas, químicas y biológicas. Las quemaduras por calor se pueden producir por:

  • Inhalación de aire caliente o humo. La inhalación de aire caliente, así como la acción irritante de algunos componentes del humo producido durante un incendio, pueden provocar la inflamación de los tejidos de la laringe (edema de glotis) por acumulación de líquido en esa zona. Esta lesión aparece de forma inmediata, o de manera lenta y solapada dentro de las 36 horas siguientes a la inhalación. Además de las manifestaciones propias de las quemaduras en la cara, los labios, la boca o las fosas nasales, aparecen otras en las visa respiratorias como disnea (dificultad para respirar), tos, estridor (ruido causado por el aire al pasar por la laringe), opresión torácica, voz ronca, etcétera.
  • Exposición a la radiación. Se trata de la exposición prolongada al sol (rayos ultravioletas) sin la protección adecuada, o de la radioterapia y los accidentes en centrales nucleares (radiaciones ionizantes).
  • Fuego directo. El contacto directo con el fuego suele ocurrir en el ámbito de la cocina, o cuando el fuego prende en la ropa de una persona.
  • Contacto con sólidos o líquidos calientes (escaldaduras). El contacto de la piel con un material sólido caliente (por ejemplo, una plancha) provoca quemaduras profundas, aunque no comprometan una superficie extensa. En cambio, cuando el agente causante es un líquido (como agua o leche), la profundidad es menor, pero la superficie comprometida es más extensa. Ambas suceden con frecuencia en el hogar, sobre todo en los niños.

Extensión de las quemaduras

Uno de los factores principales de gravedad, tanto por superficie expuesta a las infecciones como por perdida de líquidos que se puede producir, es el porcentaje de superficie corporal total (% SCT) afectada.

El método de cálculo habitual que se utiliza para determinar el porcentaje es la Regla de los 9 de Wallace, que consiste en dividir el cuerpo en regiones que equivalen al 9% (o a sus múltiplos y submúltiplos) de la SCT.

De todos modos, será el médico quien calcule el porcentaje exacto.

Gravedad de las quemaduras

En función de los parámetros enunciados, las quemaduras se pueden considerar leves o graves.

Quemaduras leves

  • Quemadura de Tipo A con afectación de hasta un 30% de la superficie corporal total.
  • Quemadura de Tipo AB con afectación de hasta un 10% de la superficie corporal total.
  • En niños, cualquier quemadura superficial que afecte hasta un 10% de la superficie corporal total o alguna zona especial.

Quemaduras graves

  • Quemaduras de Tipo A con afectación de más del 30% de la superficie corporal total.
  • Quemaduras de Tipo AB con afectación de más del 10% de la superficie corporal total.
  • En niños, cualquier quemadura superficial que afecte más del 10% de la superficie corporal total o alguna zona especial.
  • Todas las quemaduras de Tipo AB profundas

También son graves todas las quemaduras que se localicen en una o mas de las siguientes zonas del cuerpo:

  • La cara, por el riesgo de afectación respiratoria, lesiones oculares o secuelas estéticas.
  • Las manos y los pies (sobre todo, los dedos), por el riesgo de pérdida funcional de los movimientos digitales.
  • Los genitales y perineo, por la posibilidad de perdida de las funciones de esfínteres y sexual.
  • Los alrededores de los orificios naturales (boca, nariz, ano, etc.) que pueden alterar su forma y función, debido a las cicatrices.
  • Las articulaciones y el perímetro de brazos y piernas, por el riesgo de compresión vascular y nerviosa.
  • El tórax y la parte anterior del cuello, por la posible limitación del paso de aire a los pulmones.

Quemaduras por pirotecnia

quemaduras con pirotecnia

Cada vez que llegan las fiestas de Navidad y Año Nuevo, suelen reiterase las mismas situaciones: heridos y víctimas fatales como resultado del uso imprudente de la pirotecnia.

Por eso es muy importante seguir atentamente las recomendaciones para manipular los elementos de pirotecnia y, de esta forma, minimizar los accidentes.

¿Qué no debemos hacer al usar pirotecnia?

  • No dirigir ni apuntar hacia otra persona, vivienda, combustible o árboles frondosos los elementos de pirotecnia proyectables (cañitas voladoras, cohetes, etcétera)
  • No exponer los elementos de pirotecnia a fuentes de calor.
  • No permitir a los chicos el uso de la pirotecnia sin la supervisión de un adulto.
  • No transportar los elementos de pirotecnia en los bolsillos.

¿Qué sí debemos hacer al usar pirotecnia?

  • Leer y respetar las indicaciones de uso de cada elemento de pirotecnia.
  • Manipular los elementos de pirotecnia en espacios abiertos, nunca dentro de las viviendas.
  • Alejarse del lugar rápidamente luego de encender el elemento pirotécnico.

Prevención para evitar quemaduras

  • Utilizar las hornallas traseras de la cocina. Nunca colocar asas y mangos de cacerolas y sartenes hacia delante. Tapar los recipientes que contengan líquidos calientes.
  • Controlar la temperatura de los alimentos y del agua para el baño de los niños pequeños.
  • Evitar que los niños jueguen cerca del lugar donde se cocinan los alimentos. No dejar fósforos u otro elemento para producir fuego al alcance de ellos.
  • Guardar los productos inflamables lejos de los niños y de las fuentes de calor.
  • Alejar a los niños de las fuentes de calor: hogares, parrillas, estufas y hornos.
  • No dejar ningún fuego encendido al salir de la casa.
  • No cocina, no fumar ni manejar artefactos eléctricos con un bebe en brazos.
  • No fumar en la cama. Pueden prenderse fuego elementos de espuma de goma, como almohadas y colchones.
  • No exponerse ni exponer a los niños al sol en horarios inadecuados o sin la ropa y la protección correspondiente.
  • No utilizar productos cáusticos o ácidos en la limpieza del hogar, a menos que sea estrictamente necesario. Si es así, leer atentamente las instrucciones del fabricante, proteger las manos y los ojos, y no dejarlos al alcance de los niños.

¿Alguna Consulta? Con gusto te ayudaremos...

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